La detección de 270 kilos de cocaína en AICM reveló una red que movía droga usando vuelos comerciales sin revisión. El operativo permitió asegurar los paquetes, detener a cuatro involucrados y frenar una ruta activa que operaba dentro de la Terminal 2.
Red De Tráfico Operaba En El AICM
La detección de 270 kilos de cocaína en AICM reveló una red que movía droga usando vuelos comerciales sin pasar por revisiones. El operativo permitió asegurar los paquetes, detener a cuatro involucrados y frenar una ruta activa que operaba dentro de la Terminal 2.
El hallazgo llamó la atención por la facilidad con la que los involucrados podían mover mercancía en un espacio tan vigilado. Aunque el aeropuerto tiene distintos filtros, el grupo evitaba procesos comunes y aprovechaba la actividad diaria del lugar. La operación se mantenía funcionando gracias a accesos internos y movimientos rápidos. Las autoridades señalaron que el seguimiento llevaba semanas y que ya existían indicios de tráfico mediante aviones comerciales.
A pesar de la actividad constante en la Terminal 2, los agentes lograron identificar patrones que no coincidían con los procedimientos formales. Esto generó dudas sobre la legitimidad de los paquetes y motivó una vigilancia más directa. El operativo terminó por confirmar que la ruta estaba activa desde tiempo atrás y que los responsables buscaban trasladar la mercancía al norte del país usando vuelos que no levantaban sospechas inmediatas.
Los paquetes estaban organizados de forma que pudieran moverse sin retrasos. Según la investigación, el grupo colocaba la droga en áreas donde el tránsito de mercancía es tan alto que resulta fácil esconder movimientos anormales. Este método reducía el riesgo de ser detectados y les permitía operar en horarios con mucha actividad para mezclarse entre el personal autorizado.
Método De Traslado Mediante Vuelos Comerciales
El aseguramiento de 270 kilos de cocaína en AICM ocurrió en la zona de carga de la Terminal 2. La droga estaba lista para enviarse a Tijuana. Las autoridades explicaron que los involucrados aprovechaban el flujo diario de aviones comerciales para mover la mercancía. Los paquetes no pasaban por rayos X, algo que llamó la atención de los investigadores porque ese procedimiento es obligatorio en la mayoría de los envíos.
La investigación detalla que el grupo evitaba trámites formales. Esto les permitía reducir tiempos y explicar la ausencia de procesos estándar. Además, usaban momentos de alta actividad, lo que dificultaba el seguimiento puntual. Los horarios estratégicos eran clave para que los movimientos pasaran inadvertidos.
La red operaba con accesos a zonas internas del aeropuerto. Este punto es relevante, ya que no cualquier persona puede entrar a esos espacios. Las autoridades sospechan que la operación requería apoyo de personal con permisos especiales o con experiencia previa en logística aérea. La investigación continúa para determinar quién facilitaba los accesos internos y cómo distribuían responsabilidades entre los involucrados.
El uso de vuelos comerciales representaba una ventaja para la red. Los destinos constantes y el movimiento continuo generaban un ambiente donde un paquete adicional no llamaba demasiado la atención. Esto facilitaba que los paquetes avanzaran sin procesos estrictos. Además, el traslado mediante aviones de uso común implica que los envíos se mezclan con carga legal, lo que complicaba identificar anomalías sin una vigilancia enfocada.
La operación buscaba reducir cualquier tipo de rastro. La manera en que se colocaban los paquetes, la ausencia de documentación exacta y la rapidez en el traslado muestran que el grupo había perfeccionado su método. Las autoridades detallaron que este tipo de movimientos son difíciles de detectar si no existen reportes previos o señales de actividad irregular en áreas específicas.

Detalles Del Aseguramiento Y Bienes Confiscados
El operativo federal permitió asegurar 271 paquetes, con un peso total cercano a los 270 kilos de cocaína en AICM, lo que representa un valor de más de 92 millones de pesos en el mercado ilegal. La intervención se realizó de manera directa para evitar que la mercancía saliera en un vuelo programado hacia el norte del país.
Además de la droga, se aseguraron dos camionetas tipo VAN y cuatro teléfonos celulares. Estos objetos podrían aportar información sobre la magnitud de la red. Los agentes señalaron que los vehículos eran usados para mover los paquetes a zonas específicas del aeropuerto, mientras que los teléfonos contenían conversaciones y datos sobre la coordinación de los envíos.
La detención de cuatro personas marcó el primer avance concreto para desmantelar la operación. Aunque las autoridades no revelaron identidades, sí mencionaron que todos tenían participación activa en el movimiento de la droga. Las detenciones se dieron dentro del área de carga, donde la red acostumbraba preparar los paquetes para su traslado.
El valor de la mercancía confiscada muestra la importancia de este golpe para los grupos dedicados al tráfico. La pérdida representa una afectación directa, ya que la cantidad asegurada estaba planeada para distribución inmediata. El operativo inhibe temporalmente una ruta usada de forma frecuente y genera presión para quienes se encargaban de recibir y mover la mercancía en el destino final.
Las autoridades ahora analizan los teléfonos y registros confiscados para identificar contactos y operaciones previas. La información obtenida podría llevar a nuevos puntos relacionados con la ruta aérea y con otras posibles conexiones en diferentes aeropuertos del país.
Detenidos Y Procesos Legales En Curso
Los cuatro detenidos fueron trasladados a instalaciones federales. La Fiscalía continuará con el proceso para definir su participación exacta. Las autoridades indicaron que la investigación no concluye con el aseguramiento. La ruta mediante vuelos comerciales sugiere la existencia de otros eslabones dentro y fuera del aeropuerto.
El tráfico aéreo requiere conocimiento de horarios, accesos y logística interna. Los investigadores analizan si existen nexos con grupos que operan en otros aeropuertos o si esta red funcionaba únicamente dentro del AICM. La vigilancia en rutas aéreas comerciales aumentó después del operativo para detectar movimientos similares.
La falta de revisión mediante rayos X generó cuestionamientos sobre cómo se evitaban procedimientos obligatorios. Este punto es clave en la investigación, ya que podría implicar omisiones o complicidad de personas con permisos internos. La Fiscalía revisará qué elementos permitieron que la droga se moviera sin pasar por controles.
Los procesos legales continúan. Las autoridades buscan determinar el grado de responsabilidad de cada detenido. La investigación podría abrir nuevas líneas relacionadas con transporte aéreo, logística interna y posible corrupción en el movimiento de mercancías. El aseguramiento de 270 kilos de cocaína en AICM es solo una parte del caso, que ahora seguirá en manos de instancias federales.






